
Tres semanas después de que Nadal amargase la existencia a Federer en la final de Montecarlo, el español se hizo con el último Masters Series sobre tierra antes de Roland Garros, el undécimo de su cuenta, para lograr el título 26 de su carrera, y el tercero este año (Barcelona y Montecarlo), vengándose de la derrota que encajó aquí mismo en el 2007 cuando Roger cortó su racha de victorias en tierra en 81 en el último encuentro.













